GRUPO JOMAR®
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(*) Desarrollo Sostenible

Medidas necesarias Urgentes para el Desarrollo Económico y Social, en éste ámbito conceptual sí añadimos el Ambiental, nos dará como resultado el, (*) DESARROLLO SOSTENIBLE.

  1. (*) Desarrollo Sostenible
  2. «Agenda 2030»
  3. Réplica a la «Agenda 2030»
  4. Conclusiones sobre la «Agenda 2030»

INFORMACIÓN

Documentación disponible a efectos exclusivamente informativos

Estudio, Financiación y Desarrollo de infraestructuras Estatales y/o Gubernamentales, GRUPO JOMAR® da inicio (*) en algunas de las veintidós subregiones que la ONU divide el mundo, y según parámetros OCDE, excluyendo los Países dictatoriales, y/o no democráticos.

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United Nations Geographical Subregions

Medidas necesarias Urgentes para el Desarrollo Económico y Social, en éste ámbito conceptual sí añadimos el Ambiental, nos dará como resultado el, (*) DESARROLLO SOSTENIBLE.

Vivimos insosteniblemente y así no alcanzaremos en 2030 las metas medioambientales de desarrollo sostenible

Un nuevo informe de la agencia de la ONU para el medio ambiente alerta, confirma y ahonda otras recientes publicaciones acerca de la continua pérdida de la biodiversidad y el deterioro del cambio climático ya adelantadas recientemente en otras publicaciones. Todavía no hemos adoptado el ritmo de cambio necesario para estar en línea con la Agenda 2030, aseguran los responsables del documento que añaden que el mundo no puede mantener esta tasa de uso y abuso para siempre.

ONU

  1. (*) Desarrollo Sostenible
  2. «Agenda 2030»
  3. Réplica a la «Agenda 2030»
  4. Conclusiones sobre la «Agenda 2030»

«Agenda 2030»

objetivos_2030

Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible
17 objetivos URGENTES para transformar nuestro mundo

La corrupción representa la máxima traición a la confianza pública

La corrupción es criminal e inmoral, y representa la máxima traición a la confianza pública. Es aún más perjudicial en tiempos de crisis, como está ocurriendo ahora en el mundo con la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19). Juntos, tenemos que crear sin demora unos sistemas más sólidos para la rendición de cuentas, la transparencia y la integridad.

António Guterres

  1. (*) Desarrollo Sostenible
  2. «Agenda 2030»
  3. Réplica a la «Agenda 2030»
  4. Conclusiones sobre la «Agenda 2030»

Réplica a la «Agenda 2030»

Por Alberto Mansueti – Publicado en Refugio Liberal y en Red de Amigos de la Naturaleza

En la “Cumbre para el Desarrollo Sostenible”, septiembre de 2015, los burócratas socialistas de la ONU aprobaron la “Agenda 2030”: una larga lista de 17 Objetivos a 15 años plazo, que puedes ver en Internet. Son 17 aspiraciones fantasiosas e irrealizables, ni en 15 años ni en 150, todas típicas de la izquierda posmodernista.

Cómo deseos son inalcanzables, al menos por los medios estatistas que la ONU promueve; pero hay que leer esa lista como la mal disimulada Agenda del Gobierno Mundial, que apenas disfraza sus reales y verdaderos objetivos: más funciones, más poder y más dinero para la inmensa burocracia globalista, muy ligada a los más prominentes políticos y burócratas estatistas en cada país.

¿17 no son demasiados? Es que son muy repetitivos con ciertas palabras, como un mantra. Especialmente adjetivos como “sostenible”, “inclusivo”, y “equitativo”, que pegan al sustantivo “desarrollo”. El documento entero es un ejemplo muy claro de “Neo-lengua”, una herramienta de dominio al servicio del poder político mundial, anticipada por George Orwell en su novela “1984”.En la Neo-lengua de la ONU, esos adjetivos equivalen a “desarrollo socialista”: no lo dicen así, pero expresan la ilusión de lograr desarrollo con la planificación centralizada, dirigida y operada por y desde el Estado, común en casi todos los países, a través de leyes-ordenanzas abusivas, moneda inflacionaria, y altos impuestos para alimentar una burocracia parasitaria y opresiva.

Veamos.

El No. 1 es: “Erradicar la pobreza”. ¡Muy bien! Hubiera bastado con este enunciado, si seguidamente la ONU hubiese apuntado a la legalización del capitalismo en su forma liberal (opuesta al mercantilismo), única vía para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo, como muestra la historia de los países ricos, que se fueron desarrollando desde hace unos 200 o 300 años, hasta que les llegó el socialismo.

Pero el No. 2 alude a la “seguridad alimentaria”, que la ONU liga a la “soberanía alimentaria”: que cada país produzca sus alimentos; la idea totalmente contraria al libre comercio y a la división internacional del trabajo, que es clave en el logro del “bienestar para todos” mencionado en el No. 3.

El No. 12 vuelve al tema: “Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles”, ¿cuáles “pautas”? Las socialistas, dictadas a los Gobiernos del mundo por las Agencias de la ONU, una sigla para cada aspecto de la vida (trabajo, agricultura, industria, economía y banca, educación, salud, y un largo etcétera), en forma de aparentemente inofensivos y benéficos “convenios internacionales” que suscriben “nuestros representantes” en Washington, Nueva York, París, Ginebra o Roma.

El No. 4 encomia la educación, pero ni una palabra acerca de la educación privada y en libertad de enseñar y aprender, siendo que el Estado es un tremendo fracaso como maestro y educador.

El No. 5 quiere “la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas”, olvidando que sólo el capitalismo liberal da a la familia un poder adquisitivo que abre más opciones para la mujer.

Los Nos. 6 y 7 tratan del agua y la energía, pero no dicen que la propiedad privada, los contratos y demás instrumentos propios de los mercados abiertos aseguran una eficaz gestión de los recursos naturales, como los mares y ecosistemas terrestres tratados en los puntos 14 y 15.

El No. 13 refiere al “cambio climático”, teoría muy cuestionada por los científicos serios, pero que sin embargo la ONU esgrime como un “cuco” para espantar a la gente y dar más poderes al Gobierno mundial.

El No. 8 habla de crecimiento económico y empleo, pero no de la libertad de trabajo sino de “trabajo decente”, o sea trabajo a reglamento según las ordenanzas de la OIT, encareciendo artificialmente el empleo y así generando desempleo.

El No. 9 es una perla. Quiere “promover la industrialización”; pero la sustitución de importaciones cerró con candado las economías latinoamericanas en los años ‘70, y sólo promovió la pobreza. Quiere “fomentar la innovación”; pero las empresas en libertad son las que introducen innovaciones. Y quiere infraestructuras “resilientes”, palabra tomada de las ciencias duras: la capacidad de un sistema para soportar perturbaciones sin arruinarse, volviendo a su estado original una vez pasada la perturbación. Sin embargo, esa capacidad la tienen precisamente los mercados cuando se les deja en libertad, a través de las leyes de la oferta y demanda, ¡que la ONU sataniza!

El No. 10 pretende “Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos”. Pero se olvida que las desigualdades son inevitables, y lo que se puede evitar es la pobreza extrema de la inmensa mayoría de la población, como fue en Rusia bajo Stalin y es aún en Cuba bajo los Castro. ¿Y cómo se reduce la pobreza? Creando riqueza, como en el siglo XIX, bajo el sistema del liberalismo clásico: Gobiernos limitados, mercados libres y amplio respeto a la propiedad privada.

El No. 11 aspira a mejorar “las ciudades y los asentamientos humanos”, pero no menciona la fuente del caos urbano que hoy afecta a tantas ciudades en Latinoamérica y el mundo: el estatismo, absorbiendo el Estado funciones que no son propias suyas, como salud y educación, y descuidando las que sí lo son: seguridad y policía, cortes de justicia, y obras públicas de infraestructura física.

Por cierto, que del “acceso a la justicia” habla el No. 16, que quiere “crear instituciones eficaces, responsables” (no dice si públicas o privadas), pero sin mencionar al estatismo, responsable de matar instituciones públicas sembrando ineficiencia, corrupción, clientelismo, politización y partidismo.

El último punto, No. 17, dice: “Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible”. ¿Qué “alianza” es esa? ¡El Gobierno Único Mundial!

Alberto Mansueti es argentino, abogado y politólogo. Presidente del Centro de Liberalismo Clásico y co-fundador del Foro Liberal para América Latina

  1. (*) Desarrollo Sostenible
  2. «Agenda 2030»
  3. Réplica a la «Agenda 2030»
  4. Conclusiones sobre la «Agenda 2030»

Conclusiones sobre la «Agenda 2030»

INFORMACIÓN

Documentación disponible a efectos exclusivamente informativos

Por el equipo de BCBI

Teniendo encuenta los 17 Objetivos a 2030, que puedes ver en Internet. Desarrollo-Sostenible

Deseamos ceñirnos a la realidad, y en el bien común, anteponiendo el beneficio de las personas a los nuestros.

17 desarrollo_sostenible ¿Demasiados?, creemos que lo importante no es el número, son los objetivos, y para ello hay que poner los medios necesarios y verificados para alcanzarlos.

fin-de-la-pobreza “Erradicar la pobreza”. Mediante entre otros, legalización del capitalismo en su forma liberal (*Liberalismo clásico), única vía para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo, como muestra la historia de los países ricos, que se fueron desarrollando desde hace más de 200 o 300 años.

hambre-cero Libre comercio y a la división internacional del trabajo, que es clave en el logro del “bienestar para todos” mencionado en el punto: salud-y-bienestar

educación-de-calidad Mejorar la educación pública y la educación privada en libertad de enseñar, aprender y poder elegir.

igualdad “Igualdad entre los géneros”, mediante el capitalismo liberal para dar a la familia un poder adquisitivo que abre más opciones para la mujer.

agua y energía Sobre el agua y la energía, respectivamente, potenciar las energías renovables, la propiedad privada, los contratos y demás instrumentos propios de los mercados abiertos asegurando una eficaz gestión de los recursos naturales, como los mares y ecosistemas terrestres tratados en los puntos: vida-submarina y vida-ecosistemas-terrestres

trabajo-decente-y-crecimiento-económico Crecimiento económico y empleo, con libertad de trabajo.

industria-innovación “Promover la industrialización”; “fomentar la innovación”; mercados en libertad, a través de las leyes de la oferta y demanda.

reducción-desigualdades “Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos”. Aunque las desigualdades son inevitables, y evitar la pobreza extrema de la inmensa mayoría de la población, creando riqueza, como en el siglo XIX, bajo el sistema del *liberalismo clásico: Gobiernos limitados, mercados libres y amplio respeto a la propiedad privada.

ciudades-sostenibles Mejorar “las ciudades y los asentamientos humanos” promover, la salud y educación, la seguridad y policía, justicia, y obras públicas de infraestructuras físicas.

producción-y consumo-responsables “Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles”.

acción-por-el-clima “Cambio climático”, basándose sobre estudios científicos, no partidistas y en bien común de los ciudadanos.

paz-y-justicia “Acceso a la justicia”, además “crear instituciones eficaces, responsables” (Públicas y Privadas).

alianzas-para-lograr-los-objetivos “Fortalecer los medios de ejecución para alcanzar un desarrollo sostenible, justo, y equitativo. Entre otros: Gobiernos limitados, en lo político; Mercados libres, en lo económico; Y propiedad privada, en lo social.

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*El Liberalismo Clásico promueve el “capitalismo liberal”, opuesto al mercantilismo (la derecha mala), al socialismo, comunismo e izquierda en general, y a cualquiera otra forma de estatismo, o sea la invasión del Estado en esferas que son privadas por derecho natural, y la esclavización de sus instituciones por medio de la usurpación de funciones, poderes y recursos privados. Seguir leyendo…→

Alberto Mansueti
  1. (*) Desarrollo Sostenible
  2. «Agenda 2030»
  3. Réplica a la «Agenda 2030»
  4. Conclusiones sobre la «Agenda 2030»